Dentro de los cafetales colombianos

En Julio, he tenido la suerte de ir a Colombia por un mes. Uno de los momentos del viaje que más esperaba por fin llegó: iba a conocer una plantación de café. El café tiene esta simplicidad que lo puedes compartir con familia, amigos y colegas a cualquier momento del día, pero también es muy complejo por la diversidad de sus aromas. Estaba curiosa de conocer la historia y el proceso detrás de esta taza que se ha vuelta un “ustensile” tan común en cualquier parte del mundo. Mi estancia en la hacienda Combia me dio esta oportunidad, en una de las regiones colombianas más reconocida para la producción de café: el eje cafetero. La finca en la que me quedé se encuentra exactamente en el departamento del Quindío, rodeada de cafetales y de un paisaje hermoso.

Conozcamos primero a la fruta del café y a su ambiente:

Los Andes
La montaña que pueden ver atrás forma parte de la Cordillera de los Andes. El café está cultivado a una altura que puede variar entre 1000 y 1800 metros. El Paisaje cultural del café de Colombia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011.
Fruta del café
La fruta del café presenta varias colores como lo pueden ver en esta foto.

Del campo a la taza de café

Maquina para sacar la fruta del café
Dentro de la fruta encontrarán 2 o 3 granos. Esta máquina artesanal permite quitarles la cáscara a la fruta para recoger los granos. En las fincas más grandes, utilizan máquinas industriales para este proceso.
Granos de café secando
Después de haber mojado los granos para quitarles la cáscara viscosa que tienen las frutas, se les pueden secar por diferentes métodos. Arriba se puede ver al método natural de secar por el sol.

Falta todavía seleccionar los granos y calentarlos antes de molerlos.

El agua caliente se va perfumar con los sabores del café molido. Segun su maquina y las dosis, la bebida saldrá diferente. No olvidan tomar agua con su café porque es una bebida deshidratante.
El agua caliente se va a perfumar con los sabores del café molido. Según su maquina y las dosis, la bebida saldrá diferente. En cualquier caso, no olviden tomar agua con su café porque es una bebida deshidratante.
Perfumes del café
El experto de vino francés, Jean Lenoir, creó 36 diferentes perfumes para caracterizar un café.

Y Colombia ?

El café fue importado de África a América Latina por los colonos en el siglo XVIII. Su cultivo se desarrolló en Colombia en el siglo XIX. Hoy en día, Colombia es unos de los primeros paises productor de café después de Brasil y Vietnam. Colombia produce un café arabica.

En el café colombiano encontramos notas ácidas, amargas dulces y de regaliz. Los productos más ricos son reservado a la exportación pero encontrarán un café de buena calidad en el Starbucks local que se llama Juan Valdez. Juan Valdez fue desarrollado por productores locales en 1959 y cuenta hoy con varias tiendas en muchos países de América Latina y hasta en Estados Unidos. Si están en Colombia y quieren tomar un café negro, pueden pedirlo “tinto”, es el nombre que utilizan allá.

En el eje cafetero ahora, se ha desarrollado el ecoturismo después del terremoto de 1999. Los campesinos recibieron fondos nacionales y europeos para reconstruir sus propiedades y acoger a los turistas. Pueden ir en abril, mayo, octubre, noviembre o diciembre durante las recolectas del café.

Mi experiencia en la finca Combia

La hacienda Combia queda cerca de la ciudad de Armenia, en el centro del eje cafetero. Pero la finca es aislada y uno es muy dependiente del hotel o de un coche para visitar los alrededores. También chequen los precios antes de reservar porque es un poco más caro que otros sitios turísticos de Colombia. Pero la finca tiene una vista increíble y ofrece un tour muy instructivo en las plantaciones de café. Además la casa donde uno duerme tiene más de 100 años y como la comida que sirven, es muy típica.

Pueden ver todas mis fotos de la finca aquí

Algunas ideas de las actividades que se ofrecen en los alrededores.

La Valle de Cocora se encuentra en departamento del Quindío y ofrece muchas caminatas, así como oportunidades de ver al árbol nacional: la Palma de Cera.

Recomiendo la caminata desde Salento (un pequeño pueblo colorado hermoso). Pueden subir en menos de 4 horas a la casa de los colibríes. Cuando llegué allá me sentí arriba del mundo y no quería regresar (quizás también porque faltaba todavía caminar mucho). Una opción es dormir ahí,  donde se ofrecen algunos cuartos.

El pueblo de Filandia también queda cerca de Salento y parece que es bonito. En Calarca, cerca de la finca, encontrarán a un Jardín Botánico con mariposario, si les interessa. Y el Quindío también ofrece dos parques temáticos, ideales para niños: Panaca y el Parque del café. Por fin, no se pierdan a los spas en la región.

 Pueden ver todas mis fotos de la región aquí.

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