Bolivia desde Olympya (parte 1) : el desierto de sal de Uyuni

Por Olympe

Una amiga francesa de nuestra autora Amelie le aviso a final del año pasado, que se iba de viaje a América latina por 3 meses con su novio. Iban a aprovechar de un periodo de transición en sus vidas para viajar. Cuando le hablamos de publicar una parte de su relato en Desarrollo Peregrino, ella decidió hablar de Bolivia, el primer país que visitaron en este viaje. En sus palabras, “Bolivia es un país auténtico marcado por la cultura indígena con una diversidad geográfica y cultural fantástica.” Abajo son los emails que recibió Amelie mientras estaban en Uyuni. Se les tradujimos al español y esperamos ser fieles a la muy bonita escritura de Olympe. Las próximas semanas, publicaremos el resto del cuento.

“El 17 de noviembre,

El mareo se calmó gracias a las píldoras locales: Sorochi. En sólo dos horas me sentí mucho mejor, mi dolor de cabeza se fue y respiro normalmente!

Salimos de La Paz en bus para ir al sur.

Hicimos una primera parada en la ciudad minera de Oruro (que produce plata y estaño). Es una ciudad dormitorio sin encanto, con similitudes al Lejano Oeste. Los edificios son nuevos, pero parece que ya están en ruinas. Una nube de polvo de color naranja claro cubre la ciudad. Un solo plato se vende en todas partes en las calles: pollo con papas fritas. Para mí serán papas fritas nada más. Los turistas no parecen aventurarse aquí. Nos quedamos nada más una noche, ya que el día siguiente abordariamos el tren a Uyuni.

La ciudad de Uyuni está ubicada a la entrada del desierto de sal: el Salar de Uyuni. La ciudad en sí no es muy interesante ni por su arquitectura ni por su cultura, pero los mochileros que llegan de todas partes del mundo le dan un cierto encanto y un ambiente festivo. De hecho, es el principal punto de entrada para el famoso desierto donde nos vamos mañana por 3 días de viaje.

En el viaje en autobús y en tren, estuvimos bastante sorprendidos de la comodidad. Por supuesto, no encontramos las normas de higiene y seguridad que encontraríamos en un país desarrollado (por ejemplo, el parabrisas del autobús estaba completamente agrietado) pero estuvimos muy a gusto allí, los asientos son muy cómodos y espaciosos. En el tren hay un televisor en cada vagón y se pueden ver las últimas producciones de Hollywood (por ejemplo, los guardianes de la galaxia para los que conocen;)).

El único verdadero problema es la dificultad para respirar aire en estos dos modos de transporte. Un polvo de arena o de arcilla mezclado con el olor de la gasolina molesta la garganta durante todo el viaje. Quisiera taparme la boca y la nariz con mi bufanda, pero entonces es difícil respirar porque no hay que olvidar que estamos todavía entre 3.500 y 4.200 metros de altura sobre el nivel del mar.

El 22 de noviembre,

Acabamos de regresar del desierto donde al final nos quedamos cuatro días. El desierto de sal de Uyuni, de color blanco puro que se extiende hasta el infinito, es el más grande del mundo. La capa de sal de 40 metros en promedio, sigue poniéndose mas espeso (unos 5 cm por año). Después de la lluvia, el desierto se convierte en un espejo gigante en el que se reflejan las nubes y los volcanes.

Subí uno de estos volcanes con un joven turista chileno (ya que mi novio prefirió quedarse en el pueblo;)) La altitud de casi 6.000 metros añade una dificultad adicional que había subestimado, estaba sin aliento (mi amigo chileno está acostumbrado a la altitud, trabajó en las minas a más de 4.000 metros. Por lo tanto, tiene menos dificultad que yo).

momia cueva uyuni bolivia

Pero el esfuerzo se ve recompensado por la vista casi panorámica del desierto blanco y por la visita de una cueva que alberga momias que datan de alrededor del año 1200. Al parecer, estas personas (hombres, mujeres y bebés en posición fetal) fueron identificadas y preparadas desde su nacimiento, hasta ser dados como ofrendas a los dioses (era un gran honor para la persona sacrificada). Sus cráneos estaban distorsionados y alargados, porque parece que crecieron con tablones de madera de cada lado de la cabeza, una etapa de la preparación al sacrificio. La expresión de sus rostros me hace pensar que su muerte fue precedida por un sufrimiento espantoso …

Nos vamos los días siguientes en jeep, los paisajes son hermosos: vemos lagunas multicolores (pequeños paraísos para flamencos), géiseres (fuente termal), aguas termales de más de 35 grados, un oasis de verdores donde las Llamas descansan.

Olympe, 29 años, es de la Normandía (Francia). Es consultora jurídica en el sector inmobiliario francés: ayuda a los extranjeros a invertir en propiedades en Francia. Le encanta enriquecerse con los viajes y ya tuvo la oportunidad de descubrir a 35 países. También vivió en Bangalore (India) y Londres (Inglaterra) para trabajar. Es vegetariana por convicción desde hace años, lo que a veces complica sus viajes. En noviembre 2014, empezó un viaje de 100 días a América latina con su novio. Visitaron a Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia

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