Chimpancés en el bosque de Kibale en Uganda

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Uganda es uno de los mejores lugares del mundo para ver primates en su hábitat, con trece diferentes  tipos de primates en el pais. Entre los más populares que puedes observar aquí están los Gorilas de Montaña, uno de los tres países en el mundo donde se pueden observar, y nuestros primos los Chimpancés.

Hay varios sitios en el país donde los puedes visitar en su hábitat, en Kyambura Gorge en el Parque Nacional Reina Elizabeth o en el bosque lluvioso de Kibale donde la población es más abundante. Nos decidimos por el bosque de Kibale porque hay más Chimpancés lo que se traduce en más oportunidades de verlos y porque Kibale queda mucho más cerca de Kampala que el Parque Nacional Reina Elizabeth.

El primer día manejamos hasta la región de Fort Portal, entre cuatro y cinco horas desde Kampala. El camino tiene lindas vistas de plantaciones de té que me recordaron mucho a Sri Lanka. Apenas llegamos el sábado por la tarde dejamos las maletas en la posada y nos fuimos a la entrada del Parque Nacional de Kibale a comprar las entradas para el día siguiente. El domingo nos levantamos bien temprano y llegamos al parque a las siete  de la mañana. Estaban dando una pequeña charla sobre el comportamiento que se debía tener frente a los primates. Para nuestra sorpresa habíamos llegado tarde, aunque esta fue la hora que nos dijeron cuando compramos las entradas, pero al parecer para la “Experiencia de Habituación” había que llegar a las seis de la mañana y estar cuando los chimpancés se despertaran, así que nuestro grupo ya se había ido. Nos asignaron un Guarda Parques a último minuto y nos pusimos en marcha.

El bosque lluvioso es denso, pasábamos entre arbustos y grandes raíces de árboles, no hay senderos ni caminos. Luego de veinte minutos encontramos un grupo como de veinte personas con sus cámaras afueras, no lograba ver que estaban fotografiando pero cuando me hice espacio entre ellos vi dos chimpancés en plena sesión de Spa. Eran dos machos y estaban limpiándose mutuamente. No parecían para nada molestos de tener una audiencia frente a ellos, ¿se imaginan ustedes recibir un facial con un poco más de quince personas observando? Jaja yo no. Siguieron un rato ahí, el que parecía mayor era el que estaba recibiendo la limpieza primero, estaba acostado en el suelo y muy relajado. El chimpancé más joven revisaba con detalle la cabeza, la axila del otro chimpancé, apartando los pelos de un lado a otro con mucha destreza en los dedos. Cuando fue el turno del joven chimpancé de recibir su acicalamiento, el otro no se enfocó mucho ni le dedico tanto tiempo, pero al menos lo revisó, yo juraría que no iba a ser reciproco. Ambos culminaron el ritual y se fueron. Nosotros así seguimos nuestro camino.

Mientras seguíamos explorando el bosque, el guía nos contaba sobre el comportamiento de los chimpancés, que son los primates más cercanos a los humanos ya que compartimos 98.7% de la información de ADN con ellos. Se agrupan en tribus, con un macho dominante, se comunican con otros grupos tocando la corteza de los árboles como si tocaran el timbre de una casa, son muy territoriales y agresivos entre ellos si hay algún conflicto. Pero también son muy empáticos y amorosos, cuidan a sus mayores y a sus enfermos.

Luego de una media hora más, encontramos otro grupo que estaban subidos entre los árboles. Este grupo si parecía importarle que nosotros estábamos siguiéndolos y se movieron rápidamente para huir de nosotros. A pesar del apuro pude ver una mamá con un pequeño en su pecho y para demostrar lo poco que no nos querían cerca uno de los chimpancés orinó desde el tope del árbol hacia abajo, empapando a dos chicas que intentaban sacarles fotos, de la que me salvé!

Seguimos en nuestra exploración y encontramos el tercer y último grupo de chimpancés. Era una pareja conformada por el Macho Alfa de uno de los grupos y un macho más pequeño, como un adolescente, ambos estaban comiendo. El Macho Alfa se llama Totti en homenaje al jugador de futbol italiano Francesco Totti que supuestamente fue a visitar este bosque. Después de que los observamos comer más de la mitad del grupo de visitantes se fue porque ellos habían pagado por la experiencia de “trekking” o senderismo, que una vez que encuentras a los primates solo puedes quedarte dos horas con ellos. Nosotros con la “Experiencia de Habituación” nos podíamos quedar todo el día si así lo queríamos. Pues bien, Totti y su amigo (¿o hijo?) se fueron con la barriga llena a dormir una siesta, ahí frente a nosotros se acostaron a dormir. El más joven se mantuvo más alejado mientras que Totti, muy confiado en sí mismo y en nosotros, pues no le importó y se acostó un poco más cerca. Allí nos sentamos cerca de ellos y los vigilábamos mientras dormían, escuchando su respiración y ronquidos. Este fue uno de los momentos que más me gustó, creo que por la intimidad de la situación. Solo quedábamos mi esposo, yo, una familia de cuatro y dos Guarda Parques. Solo nosotros y los chimpancés que decidieron dormir frente a nosotros. Lo lindo del momento y con ayuda de las hormonas del embarazo (estaba en mi primer trimestre), hicieron que me llegaron unas pequeñas lágrimas de felicidad a los ojos, de esas que me las reservo para las experiencias más increíbles o los paisajes más hermosos de mis viajes. La siesta fue larga, creo que alrededor de dos horas en total. En las que pudimos observar cada detalle de la fisionomía de los chimpancés. Como Totti parecía un señor viejo que se estaba quedando calvo, como el pulgar en sus manos y pies tienen ese ángulo diferente al de nosotros pero que puedes ver en detalles que tienen huellas dactilares. Después de verlos y tomarles fotos, nos alejamos a comer nuestro almuerzo empacado, esa es una de las reglas de comportamiento, estar mínimo a veinte metros de los chimpancés, no comer cerca de ellos y por supuesto no darles comida. Nos comimos el almuerzo y nuestros primos primates pues seguían durmiendo, así que yo con el cansancio propio del primer trimestre del embarazo también me recosté a tomar una siesta con mi mochila como almohada. Me despertaron de repente porque Totti y su amigo se despertaron y empezaron a moverse, me tocó correr un poco para alcanzarlos y ahí de verdad me sentí como en un documental de National Geographic, apartando ramas y arboles con cámara en mano buscando la mejor imagen hasta que llegamos a un espacio donde la grama y arbustos era cortos y habían grandes árboles con lianas, que usaron Totti y compañía para subirse en búsqueda de más alimento. La vista era increíble.

Como nos costó un poco alcanzarlos, el joven chimpancé aprovechó para perderse de vista, nunca se vio muy cómodo con nosotros. Pero Totti, comió unas semillas frutales y bajo muy cerca de nosotros, le pasó por al lado a mi esposo, mientras el Guarda Parques nos decía que no nos moviéramos y a mi esposo que ni lo mirara a los ojos. Lo seguimos un rato más pero luego lo dejamos, ya eran casi las tres de la tarde y no parecía que fuéramos a encontrar otro grupo de primates. Nos despedimos de Totti, le agradecimos su compañía y nos retiramos. En nuestro camino de regreso nos encontramos con un grupo de Babuinos, una decena de estos monos que sorprendentemente no nos tenían ningún miedo y se nos acercaron bastante, estaban como esperando algo de nosotros. Aquí nos explicaron que hay que tener mucho cuidado con ellos, son muy agresivos con los humanos. Pero no pasó nada, retrocedieron cuando encendimos el carro, siguieron su camino y nosotros el nuestro.

Datos Útiles

Entradas: Las entradas se compran en la sede de la Autoridad de Vida Salvaje de Uganda (UWA por sus siglas en inglés) dentro del parque. Aceptan efectivo o tarjetas de crédito. El costo es 150 USD por el recorrido corto donde apenas encuentras los chimpancés el reloj empieza a correr y solo puedes quedarte dos horas. Para la experiencia de habituación pagas 200 USD y te puedes quedar todo el día.

Estadía: Hay hoteles cerca del bosque pero la ciudad más cercana y con más opciones es Fort Portal. Esa zona es un poco exclusiva y el hospedaje es caro. La zona también es muy bonita para recorrer y conocer los lagos de los cráteres, de los que los contaré luego. Nos quedamos en una pequeña posada con vista a un lago, sencilla pero excelente relación costo y calidad. El lugar se llama Nyinabulitwa Country Resort & Safari Camp esta justo a la orilla de un lago de cráter, el único de las decenas de lagos en la zona que tiene un Hipopótamo viviendo ahí. La comida es local y casera, sencilla pero sabrosa.

Que llevar: Comida, agua, cámara y una bolsa para que te lleves tu propia basura, no dejes nada en el parque.

Como vestir Atuendo para recorrer un bosque, pantalones largos, zapatos cómodos y to diría que lleves una camisa manga larga o un suéter ligero para que las ramas de los arbustos no te lastimen. Si vas en temporada de lluvia, lleva algo para cubrirte y cubrir tus preciada cámara y electrónicos. Trata de vestirte de colores no llamativos, elije blanco, negros, verdes oscuros o marrones.

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