Castillos reales de Corea: un paseo por el Palacio de Gyeonbokgung

Entrada Principal Palacio de Gyeonbokgung

Aún recuerdo como si fuera ayer el primer palacio al que entré. Por supuesto, fue en Europa pero no en Versalles sino el Palacio de verano de Federico el Grande, Rey de Prusia. Este palacio queda en Alemania, cerca de Berlín en la famosa Potsdam y su nombre es Sanssouci, lo que se traduce del francés:“sin preocupaciones”. El palacio era pequeño pero hermoso, decorado con muy buen gusto sin sobrecargarlo demasiado. Ese primer castillo, sin saberlo, se convertiría en la regla con la que mediría todos los demás palacios que he visitado después. Lo que no sabía en ese entonces tampoco, es que iba a ver un Palacio en la Península de Corea años más tarde y que no se parecería a nada que haya visto antes.

Como les había contado previamente, Seúl para mí fue la primera vez de muchas cosas, la más importante primera vez de ese viaje, es que sería la primera vez que recorría una ciudad yo sola. El primer castillo que quise conocer en Seúl fue el Palacio Changdeokgug que sirvió también como residencia real en ciertos periodos. Pero el destino o mejor dicho mi sentido de orientación no me permitió llegar. Seúl es bastante navegable como les había mencionado, gracias a su metro. Pero claro el metro no te lleva siempre exactamente hasta la puerta de las atracciones, hay que caminar y para mi suerte fui al final del otoño y el frío me acechaba. Caminé y caminé, con un mapa que me dieron en el hotel que ya estaba  mojado y mal doblado (saben cuándo después de abrir completamente un mapa plegable pareciera que volverlo a doblar de forma correcta es imposible, bueno a mí me pasa siempre). Me salí tanto del área turística, que ya los nombres de las calles no estaban en abecedario latino sino en Hangul, los caracteres coreanos del abecedario, lo que por supuesto hizo más difícil mi búsqueda. Después de dos horas caminando, buscado referencias, pidiendo ayuda a los transeúntes sin que lamentablemente me pudieran ayudar aunque lo intentaron, unos dólares gastados en té en tiendas donde me metía para calentarme y usar el wifi, no lo encontré. Me di por vencida y busqué el metro de regreso al hotel.

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Al día siguiente me informé mejor y me fui a conocer otros castillos, era mi penúltimo día y decidí no volver al Palacio de Changdeokgug. Para evitar el episodio del día anterior, preferí irme al Palacio de Gyeongbokgung que es el complejo real más grande, y casi como si lo hubiera planificado, dejé lo mejor para el final y este Palacio se convirtió en mi lugar preferido en toda Seúl.

Este Palacio fue el complejo real principal de la última dinastía de Corea, la Dinastía Joseon que estuvo al mando desde 1392 hasta 1910. El complejo fue construido en 1394, a partir de ahí sufrió modificaciones, ampliaciones, incendios y reconstrucciones durante los cinco siglos de historia. En su última modificación, donde vio su máximo esplendor, el palacio contaba en total con 330 edificios y 5,792 habitaciones. Los edificios son de madera, por eso su sensibilidad a los incendios. Recorrerlo es sumamente agradable, el día que fui hacía mucho sol así que no me tuve que preocupar por el frío, tomé mi audio guía y lo recorrí completo dejándome llevar por historias totalmente desconocidas para mí.

Cada edificio tenía una finalidad, donde se reunía el rey con sus ministros, los dormitorios de los reyes, ya que  cada uno tenía su propio edificio y dormían separados, el edificio de las consortes del rey, que si tenían problemas entre ellas o con el rey, la reina era la que mediaba. Una costumbre un poco rara hoy en día cuando la monogamia es la norma. También había un instituto de ciencias, el edificio donde el rey recibía clases diarias para entender los cambios climáticos, otras ciencias y el confucionismo, que fue introducido por ésta dinastía en Corea, alejando la práctica previa del Budismo. Lo más bello para mi sin duda eran los techos, con sus esquinas un tanto puntiagudas, más las pinturas en los mismos, con un delicado trabajo para darle vida a las formas, que resaltaban por sus brillantes colores. No se podía entrar a los edificios, pero muchos podían verse muy bien desde afuera por sus amplias puertas y ventanas, donde también se podían observar los muebles, todos con ese estilo asiático cliché que vemos siempre, mesas muy bajitas que solo permiten sentarse en piso. La arquitectura es completamente diferente de lo que había podido apreciar en otro lugar del mundo, claro cabe destacar que Corea ha sido el único país de Asia continental que he conocido hasta ahora.

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Compras locales, capítulo dos: Seúl

Compras locales capitulo dos Seul

Como les había contado en la primera edición de esta columna de “Mercados Locales”, ir a los mercados de campesinos, mercados municipales o mercados callejeros en distintas ciudades y países me encanta. Pues a pesar de que es un gusto muy personal, en Asia es un “Must”: lo tienes que hacer. Los mercados asiáticos siempre te sorprenderán, porque tienen cosas que seguramente en tu vida has probado, visto u olido. Además muy seguramente encontrarás cosas que creías comunes pero que aquí las usan para otros fines o tienen otras formas.

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En fin que entre las cosas que más promocionan en Seúl son los mercados y por supuesto que fui, les contaré sobre dos mercados que visité:

El Mercado Gwangjang es el mercado más antiguo de Seúl y era conocido previamente como Dongdaemun Market. Es techado por lo que fue muy conveniente en pleno otoño, donde la lluvia y el frío no paraban. Es por supuesto muy grande y puedes encontrar de todo, ropa típica coreana en el piso superior, telas, zapatos, souvenir, comida fresca como frutas y vegetales, y muy fresca como pescados aún vivos esperando que los compren o por el contrario pescado seco, el cual es muy muy oloroso. Yo disfruté caminando dentro de este mercado, que nuevamente gracias al clima, su interior era oscuro y lleno de muchas cosas todas nuevas y curiosas para mí.

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Ficha: Corea

techos palacio Palacio de Gyeonbokgung

Ficha: República de Corea

Nombre anterior: Corea (antes de la separación en 1945).

Otros nombres populares: Corea del Sur en la actualidad y Reino Ermitaño  en el siglo XIX

Ubicación: Asia Oriental, Península de Corea, entre el mar del este y el mar amarillo

Capital: Seúl

Religión: Ninguna religión 43.3% población, cristianos 31.6%, budistas 24.2%

Idiomas: coreano e inglés Sigue leyendo

Descubriendo Seúl 

Vista de Seúl desde Gangnam
Vista de Seúl desde Gangnam

A finales del año pasado me salió un viaje a Corea casi que de sorpresa. Tengo que aclarar que todo el Planeta Tierra está en mi lista para visitar o bucket list, digamos que Corea no estaba en el top 10, así que las ideas que tenía sobre el país y la ciudad eran un poco generales, me leí unos cuantos blogs para buscar información (nuestro amigo Iván tiene un blog en Español sobre Corea), hice mi maleta y me fui a pasar cinco días en la capital.  En el camino del aeropuerto a la ciudad, íbamos en una súper carretera y a  mi mano derecha vi un campo de tierra gris y con un follaje rojo intenso, algo como de una película de ciencia ficción cuando te presentan otros planetas. En el aeropuerto es fácil encontrar un taxi con taxímetro, lo importante es que sepa a dónde vas porque no todos hablan español. En el camino del aeropuerto al sector donde nos íbamos a hosperadar, que era por mera casualidad en el sector de Gangnam, la ciudad se veía bien grande con edificios por todos lados, aunque no tan sobresaturada como he visto fotos de Tokio. Seúl tiene un largo río largo que la atraviesa y le da un poco de sabor a naturaleza.

 Aunque me imagino que los coreanos deben odiar a extranjeros posando frente al cartel con el nombre del sector de Gangnam y bailar el Gangnam style, de la mundialmente famosa estrella del KPOP (korean Pop): Psy, yo igual estaba buscando este cartel pero no lo encontré.

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