Dentro de los cafetales colombianos

En Julio, he tenido la suerte de ir a Colombia por un mes. Uno de los momentos del viaje que más esperaba por fin llegó: iba a conocer una plantación de café. El café tiene esta simplicidad que lo puedes compartir con familia, amigos y colegas a cualquier momento del día, pero también es muy complejo por la diversidad de sus aromas. Estaba curiosa de conocer la historia y el proceso detrás de esta taza que se ha vuelta un “ustensile” tan común en cualquier parte del mundo. Mi estancia en la hacienda Combia me dio esta oportunidad, en una de las regiones colombianas más reconocida para la producción de café: el eje cafetero. La finca en la que me quedé se encuentra exactamente en el departamento del Quindío, rodeada de cafetales y de un paisaje hermoso. Sigue leyendo