El Real Alcázar de Sevilla

Patio de las Doncellas  El Alcazar, Seville Seville España Spain
Patio de las Doncellas

Tengo que empezar diciendo que el Alcázar es el castillo más bello que he visto en mi vida. Para algunos será Versalles, para mí fue  Sanssouci en Potsdam (Alemania) por mucho tiempo, pero el Alcázar es ahora sin duda mi favorito. Su combinación de estilos es asombroso, arte mudéjar, gótico y muchos más.  Es la unión de la Europa cristiana y del África musulmana, azulejos con escrituras en árabe, arcos de yesos hechos por artistas musulmanes y detalles en las paredes sobre el Emperador Carlos I (también conocido como Carlos V). El palacio ha sufrido modificaciones y ampliaciones durante siglos, por eso se notan diferentes estilos y es el palacio más antiguo y todavía en uso en Europa.

Al Alcázar hay que dedicarle mínimo un día, tiene muchos detalles que admirar. Sus arcos no son sencillamente arcos, son una obra de arte y de yesería. Se puede observar las delgadas líneas de yeso que se unen con las otras y van creando otras  formas. Los azulejos cuentan historias sobre el Emperador Carlos V o te deslumbran con sus colores, hay textiles gigantes mostrando grandes batallas en Salón de los Tapices, hay baños subterráneos, en el piso o en el techo puedes admirar detalles hermosísimos que nunca antes has visto.

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Mis lugares favoritos fueron el Patio de las Muñecas, el Patio de las Doncellas, el Salón de los Embajadores, los jardines y los Baños de María Padilla, les cuento por qué.

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El islam y su arte. Museo de Arte Islámico en Kuala Lumpur

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Vivir en Asia me enseñó muchas cosas, me ayudó a comprender el mundo de diferentes perspectivas. Me enamoré definitivamente y de por vida del té y del yoga, antes había un romance pero ahora hay amor profundo. Entre otras cosas que aprendí a amar Asia y a su gente. Una de las cosas que aprendí allá fue a entender más las religiones que no se encuentran muy comúnmente en Latino América, como el hinduismo, el budismo y el islam. Las dos primeras llegan a nuestro continente a través de su filosofía pero el islam cuando llega, llega desvirtuado con malas noticias y fanatismo. Como por principio creo que no todo puede ser malo y que lo malo es el fanatismo vengan de donde vengan, me encantó conocer más del incomprendido islam.

Ya mientras estaba en Sri Lanka realice una meditación con unos Derviches Giradores, los cuales forman parte de los Sufíes la rama mística del islam. Ellos practican el “whirling” o vueltas, una meditación activa para acercarse a Dios. Durante la meditación giras con la tierra y los planetas de nuestro sistema solar para pedir amor para la humanidad y los seres vivos. Una experiencia hermosa y única, que llenó mi corazón de amor, compasión y felicidad. Pero fue Malasia el primer país musulmán que he visitado. Un país desarrollado con una vibrante capital e islámico. Ya por ahí se van cayendo algunas de las concepciones que tenemos con esa religión. Para conocer más nos fuimos al Museo de Arte Islámico en Kuala Lumpur ¿Qué mejor manera para entender mejor un sistema de creencias que a través de su arte?

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