El Gran Viraje: mi llegada a Sri Lanka

tuk tuk en colombo

En septiembre de este año viajé por primera vez a Asia. Yo soy de las que quiero conocer y recorrer todo el mundo, pero Asia siempre está en la fantasía de la mayoría de los viajeros, por todas las historias de la diversidad, de los sabores y colores. Y yo no era la excepción, quería viajar a Asia enloquecidamente, lo que no me imaginé hace dos años, ni hace diez, ni lo imagine por un segundo antes, es que vendría a vivir en esta parte del mundo. Aunque había viajado, nunca había vivido fuera de mi natal Venezuela y pues venir a Asia a vivir, específicamente a Sri Lanka, es para mí toda una aventura que voy escribiendo cada día. Y ya tres meses después, no me arrepiento de esta decisión ni un poquito.

Partí desde San Francisco, por lo que iba en dirección contraria de la línea del día y salí un lunes y llegué un miércoles. El martes prácticamente ni lo viví, fue un día perdido literalmente, por cruzar la línea internacional de la hora. Salir desde San Francisco me hizo tener el peor Jet Lag en la historia de mi vida, porque la diferencia de horario entre la Costa Oeste de Estados Unidos y Sri Lanka son 13 horas y media. Pero los detalles del Jet Lag les contaré en otro artículo, mientras les doy algunos consejos para sobrellevarlo. El viaje tuvo: 2 escalas, más de 18 horas de vuelo (sin contar el tiempo en los aeropuertos), 2 aviones diferentes y mucha comida. Cuando finalmente llegamos, sentí tanta la inmensidad del mundo, que me hizo sentir muy muy pequeña. Este sentimiento me acompaña todavía en ocasiones, porque viajé por mucho tiempo y llegué a un sitio tan lejano, al otro lado del mundo, tan diferente y similar a la vez, que te das cuenta que el planeta tierra es ridículamente grande y que cada pedacito vale mucho la pena. Sigue leyendo